Los mercados emergentes son economías y sistemas financieros que están creciendo rápido y conectándose cada vez más con el mundo. No son potencias desarrolladas como Estados Unidos o Alemania, pero sí muestran un dinamismo claro: expansión de sus clases medias, mejoras institucionales y oportunidades de inversión que resultan atractivas para el capital internacional.
Esta categoría se define tanto por su crecimiento económico como por la profundidad y liquidez de sus mercados financieros. En general, incluye países de ingreso medio que tienen el potencial de acercarse, con el tiempo, al nivel de las economías avanzadas.
México está en el radar global
México participa
claramente como mercado emergente. Instituciones como MSCI
incluyen al país dentro de su EM (Emerging Markets) Index, que
agrupa economías con características de crecimiento y apertura
financiera, como Brasil, China, India, Corea, y Sudáfrica, entre
otros. Esto significa que el capital global ve a México como una
economía con riesgo-rendimiento atractivo, susceptible de atraer
fondos de inversión, tanto en renta variable como en renta fija.
En el primer mes de 2026, los mercados emergentes
registraron un flujo histórico de capital.
• Según el
Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), en enero entraron
aproximadamente $98,800 millones de dólares en capital de
cartera hacia emergentes.
• Esta cifra representa el flujo
mensual más alto en un enero en los últimos 21 años y que supera
cómodamente la entrada de ese mes en 2018.
• Este dato
refleja el renovado apetito de inversionistas globales por
regiones con perspectivas de crecimiento y valoraciones
atractivas comparadas con mercados desarrollados.
El contexto de inversión durante el 2025
Aunque las
cifras globales varían según las metodologías, estimaciones del
Capital Flows Tracker del IIF, indican que las economías
emergentes absorbieron grandes montos de inversión en renta fija
y acciones, con entradas combinadas en activos de cartera que se
contaron en cientos de miles de millones de dólares a lo largo
del año.
Por ejemplo, se reportó que entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025 los mercados de deuda emergente absorbieron unos $315,300 millones de dólares solo en flujos de cartera, subrayando la demanda por instrumentos de ingreso fijo en países en desarrollo.
Los principales mercados emergentes comprenden tanto
gigantes asiáticos como economías latinoamericanas. Entre los
países con mayor peso en índices globales de mercados emergentes
se encuentran:
• China, India, Taiwán, Corea del Sur,
Brasil y México.
• Aunque la composición exacta cambia
según el índice (por ejemplo, el MSCI EM incluye hasta 21
economías distintas).
• Estas economías representan una
mezcla de fuerzas productivas, desde grandes sectores
tecnológicos en Asia hasta mercados de materias primas y consumo
en Brasil y México.
¿En dónde se está invirtiendo ese capital? Los flujos han tenido varias direcciones.
En 2025 hubo una fuerte demanda por deuda pública de mercados emergentes, especialmente en países con políticas macroeconómicas estables y diferenciales de tasa atractivos, lo cual ha convertido a ámbitos de renta fija en destinos preferidos de los inversionistas que buscan rendimiento sin renunciar completamente a liquidez.
Adicionalmente, las inversiones en acciones de mercados emergentes han sido importantes, impulsadas por expectativas de crecimiento de utilidades y valuaciones más bajas en comparación con los mercados desarrollados. Sectores clave incluyen tecnología en Asia, sectores financieros y materias primas en América Latina y partes de Europa emergente.
En México, el interés de capital extranjero también se ha
manifestado de formas concretas.
• El mercado de deuda
mexicana registró en enero de 2026 entradas de aproximadamente
$1,371 millones de dólares.
• Lo que representa la mayor
captación de inversión en deuda local en cinco años, impulsada por
la percepción de estabilidad macroeconómica y tasas reales
relativamente atractivas.
• Este dinamismo en deuda soberana
refleja la confianza que mantienen algunos inversionistas en los
instrumentos emitidos por el gobierno mexicano en un entorno global
de tasas más bajas en economías desarrolladas.
Mirando hacia adelante, se espera que México y otros mercados emergentes continúen capitalizando el interés de capital internacional, aunque el contexto global no está exento de retos.
En un entorno donde las tasas de interés internacionales tienden a moderarse y el dólar muestra periodos de debilidad, los activos de mercados emergentes pueden resultar aún más atractivos. Sin embargo, factores como la política fiscal interna, el clima político y las expectativas de crecimiento económico influirán fuertemente en la capacidad de México para mantener y ampliar la participación de estos flujos.
Así es como los mercados emergentes no solo representan centros de crecimiento en el mapa económico global, sino que están captando un volumen sin precedentes de inversión.
La entrada de casi $99,000 millones de dólares solo en enero de 2026 marca un punto de inflexión en la asignación global de capital, y el flujo total durante 2025 refleja el apetito renovado por regiones que ofrecen crecimiento potencial a largo plazo. México, como parte de este universo, se beneficia del interés de los inversionistas, especialmente en deuda y sectores financieros, aunque el aprovechamiento de estas oportunidades dependerá de políticas internas y de la evolución del entorno macroeconómico global.
